Al llegar a Finlandia nos dimos cuenta de que había una gran cantidad de barcos particulares por todos lados y pensamos que sería una gran idea el poder hacer una excursión en uno de ellos. Nuestro amigo finlandés Toni tiene uno de estos barcos (llamado Fiina) y el pasado domingo nos fuimos a navegar (durante 11 horas) con un grupo de amigos en su barco. El recorrido fue por el archipiélago de Espoo y fue una experiencia muy bonita.
Barco Fiina.
Desde fuera, es difícil hacerse una idea de lo bien que está aprovechado el espacio en su interior. Nos quedamos alucinados de la cantidad de accesorios y equipamiento que cabe en uno de estos barcos.
Instalaciones del barco.
Como somos inexpertos en temas de navegación, Toni nos dio un curso intensivo de cómo funcionan las cosas y de los dispositivos e instrucciones que van montados en el barco. Es un barco combinado a vela y motor y cuando funciona a vela es una maravilla la tranquilidad de navegar escuchando exclusivamente el sonido de la naturaleza.
Velas e instrumentación del barco.
Durante el viaje hicimos dos paradas en sendas islas.
Pentala
En esta isla hicimos una parada para comer y cocinamos la comida en el mismo barco. Después de comer fuimos a visitar la isla.
Cocinando en el barco.
La isla es más grande de lo que parece al principio ya que estuvimos caminando por bosque durante un buen rato hasta llegar a nuestro destino, que era un impresionante lago en el centro de la isla.
Lago de Pentala.
Stora Herrö
En esta isla hicimos una segunda parada para la merienda. En este caso estuvimos menos tiempo, pero vimos las instalaciones para hacer barbacoa que hay en la isla y son sólo accesibles con barco privado. Además, claro, de las impresionantes vistas del mar.
Vistas (con barco incluido) desde la isla de Stora Herrö.
Aquí os dejamos un mapa con el muelle y la zona por la que navegamos.
Hoy os traemos una recopilación de las actividades que se pueden realizar en invierno en la Laponia finlandesa. Y para ello, os presentamos un pequeño vídeo recopilatorio de las actividades que pudimos vivir durante el invierno de 2012-2013 en Rovaniemi y Kemi. En el vídeo se pueden ver las siguientes actividades:
- Paseo en trineo tirado por renos.
- Visita al castillo y hotel de hielo de Kemi.
- Motos de nieve sobre el mar Báltico helado.
- Visita al zoo de Ranua.
- Carreras de trineos tirados por perros husky.
- Y, por supuesto, los maravillosos paisajes nevados de Laponia.
La música que acompaña al vídeo es Snow Drop de Kevin MacLeod (incompetech.com).
El pasado fin de semana estuvimos visitando Jyväskylä, una ciudad del centro de Finlandia que cuenta con algo más de 130.000 habitantes. Es una ciudad eminentemente universitaria y con una gran afluencia de estudiantes Erasmus. Es quizás por ello que la ciudad tiene bastante actividad en la calle comparada con otras ciudades de Finlandia, cosa que nos llamó mucho la atención.
Como la mayoría de ciudades finlandesas, tiene una zona peatonal dedicada a comercios y una plaza del mercado. La zona peatonal nos sorprendió mucho por la gran cantidad de centros comerciales y la actividad que se veía por todos lados. De hecho, dicen que es la mejor zona peatonal de toda Finlandia. Además de los comercios en sí, a lo largo de la zona peatonal se podían encontrar numerosos puestos de todo tipo, desde venta de comida hasta ropa y bisutería. Además, dadas las fechas, había mucha decoración navideña e incluso música a juego.
Zona peatonal de Jyväskylä.
Otro de los lugares que merece la pena ver, sobre todo iluminado de noche, es la iglesia de la ciudad.
Iglesia de la ciudad de Jyväskylä.
La ciudad ostenta con orgullo el récord de ser la ciudad con el mayor número de edificios diseñados por el finlandés Alvar Aalto. En Jyväskylä se encuentra también el museo dedicado al famoso arquitecto y diseñador.
Museo de Alvar Aalto.
La ciudad se encuentra a orillas del lago Päijänne, el segundo más grande de Finlandia, lo que le permite tener comunicación directa con barcos con otras ciudades de Finlandia.
Hotel Spa Rantasipi Laajavuori
Aprovechando la visita a la ciudad, nos alojamos en el hotel Rantasipi Laajavuori, un hotel con gran historia en Finlandia situado en medio de la naturaleza (pero muy accesible con transporte público) y a escasos metros de una estación de esquí.
El Spa cuenta con una gran variedad de piscinas: dos enormes piscinas, varias zonas de hidromasaje, un jacuzzi, una piscina de 37ºC al lado de otra de ¡7ºC! y una piscina para niños. También tiene multitud de saunas diferentes, incluyendo una sauna de infrarrojos. Y todo ello adornado con unas maravillosas vistas al lago Tuomiojärvi y al bosque que lo rodea.
A estas alturas, ya va siendo hora de que hablemos de Helsingin tuomiokirkko, es decir, la Catedral (luterana) de Helsinki o, como la mayoría la conoce, la Catedral blanca. Este edificio es, sin lugar a dudas, el icono más representativo de la ciudad. Una impresionante catedral que preside una no menos impresionante plaza, la plaza del Senado (Senaatintori), una amplia plaza rodeada de un gran conjunto arquitectónico. Tanto la catedral como la plaza y sus edificios fueron diseñados por Carl Ludvig Engel.
Catedral blanca de Helsinki.
La catedral se encuentra elevada y para acceder a ella desde la plaza hay que subir un interminable número de escaleras. Pero la recompensa es grande, ya que las vistas desde lo alto de las mismas son espectaculares (Consejo para los más perezosos: por el lateral izquierdo según se mira a la catedral, la calle sube en rampa y el número de escaleras a subir es mucho menor). Estas escaleras sirven a su vez de punto de encuentro o de lugar para pasar el rato, de escenario para numerosos eventos, como la visita anual de Papá Noel a la ciudad, para la celebración de días especiales, como la tarde que da comienzo Vappu, o para todo tipo de decoraciones ingeniosas, como cuando fueron cubiertas por completo por alfombras por una causa benéfica. En invierno sirven también como pistas improvisadas para descenso de trineos por parte de aquellos que pasan por allí.
Plaza del Senado desde las escaleras de la Catedral blanca.
La catedral en sí es austera, con poca ornamentación en su interior. Para su diseño, el arquitecto se inspiró en la Catedral de San Isaac de San Petersburgo. Otras curiosidades de la catedral son las impresionantes estatuas de los doce apóstoles que adornan el tejado o los campanarios que se encuentran en dos edificios independientes a los pies de la catedral. La cripta de la catedral puede ser visitada, ya que actualmente es una sala de exposiciones y una cafetería.
Rauma es una de las ciudades más antiguas de Finlandia y cuenta con casi cuarenta mil habitantes. Es una ciudad portuaria, muy conocida por su centro histórico. La ciudad también es conocida por los trabajos de encaje y por tener un dialecto del finés propio, aunque hoy en día no se usa para la vida cotidiana.
La parte antigua de la ciudad, conocida como Antigua Rauma, es patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esta parte de la ciudad conserva un gran conjunto de casas de madera, al estilo de Porvoo, aunque parece estar mucho más preparada para el turismo, a la vista del número de tiendas y cafeterías que se encuentran en la zona. Dicen que es la ciudad de madera histórica más grande de los países nórdicos.
Antigua Rauma.
Las calles están llenas de tiendas de todo tipo y muchos bares y restaurantes con terrazas donde descansar. La plaza del mercado es muy activa, pudiendo encontrar todo tipo de productos, como pescados, frutas, helados, flores...
Plaza del mercado de Rauma.
Uno de los edificios destacables dentro de la Antigua Rauma es la Iglesia de la Santa Cruz, que fue construída en el Siglo XV y que formaba parte de un monasterio franciscano. El frontal del altar contiene una enorme pintura medieval (la pintura votiva más antigua de Finlandia) que preside el edificio.
Iglesia de la Santa Cruz.
Esta ciudad, como tantas otras en Finlandia, sufrió un incendio en el siglo XVII, destrozando gran parte de la ciudad y, entre otros, una iglesia del siglo XV llamada Iglesia de la Santísima Trinidad. Un dato curioso es que cuando Gustavo Vasa fundó Helsinki para competir con la vecina Tallín, obligó a los burgueses de Rauma a mudarse a la nueva ciudad. Afortunadamente para ellos, a los siete años se les permitió regresar.
Ayer visitamos Hämeenlinna, una ciudad situada a unos cien kilómetros de Helsinki. Es una ciudad con más de sesenta y siete mil habitantes a la que se puede acceder fácilmente con tren (el recorrido dura un poco más de una hora). La ciudad tiene bastantes atractivos, tanto culturales como deportivos. Eso, sin olvidar del gran entorno natural de la ciudad.
Sin duda, el principal atractivo es el castillo medieval Häme. Situado a orillas del lago Vanajavesi, es la imagen más reconocible de la ciudad. Se cree que el castillo fue construido a finales del siglo trece. La visita al mismo merece la pena, tanto por fuera como por dentro. Además, la visita se puede combinar con las visitas al museo de la prisión y al museo de artillería.
Castillo medieval Häme.
Otro lugar que atrae gran número de turistas es la reserva natural Aulanko. Es una enorme zona boscosa con lagos y zonas de recreo, destino muy visitado en verano. Es un lugar donde se puede disfrutar de la naturaleza mediante muchas actividades, como pescar, nadar, pasear, montar a caballo o hacer barbacoas. A ello hay que sumar otras posibilidades como el hotel con Spa que hay a la entrada, las zonas de golf, el área de camping... Como nosotros hemos ido en esta época, no hemos podido bañarnos, pero sí disfrutar de vistas como la de la foto de abajo.
Lago helado en Aulanko.
Hämeenlinna fue también la ciudad en la que nació Jean Sibelius, el compositor finlandés más internacional. En el centro de la ciudad se puede visitar la casa donde vivió, convertida ahora en museo, y situada cerca de la plaza del mercado en donde se encuentra la principal iglesia de la ciudad y el edificio del antiguo ayuntamiento.
Casa de Sibelius.
A lo anterior, hay que sumar numerosas actividades culturales y museos, oferta que aumenta en verano con más actividades al aire libre, como el teatro de verano.
Hoy os vamos a hablar de un sitio especial. Se trata del hotel de hielo de Kemi. Construido por primera vez en 1996 como un regalo de UNICEF y de la ciudad de Kemi a los niños del mundo, este hotel es uno de los destinos más populares de la Laponia finlandesa. Muchas empresas ofrecen excursiones al mismo desde Rovaniemi o paquetes turísticos que recorren toda la zona, incluyendo, cómo no, la visita al hotel. Como dice el título de la entrada, es un edificio construido completamente con hielo y nieve (paredes, suelos, techos...). El hotel se tiene que construir, evidentemente, cada invierno, por lo que nuca se repite la estructura y cada año es completamente diferente. La construcción comienza en diciembre y dura un mes y medio aproximadamente, por lo que a finales de enero puede ser inaugurado. En abril, debido al cambio de temperaturas, el hotel se cierra a la espera de una nueva temporada.
Hotel y castillo de hielo de Kemi.
Para poder informaros de lo que se cuece en este mágico lugar, hace unas semanas nos desplazamos allí para visitarlo e incluso pasar una noche alojados en el hotel. ¡Lo que haga falta por nuestros seguidores! :)
Hotel y castillo de hielo de Kemi.
Estamos hablando de hotel, pero en realidad, es mucho más que eso. Es todo un complejo de estructuras de hielo que se pueden visitar sin necesidad de pasar la noche allí. El complejo, al que llaman castillo de nieve (de hecho, en 1996 recibió una mención en el Libro Guinness de los Records como el primer castillo de nieve con las murallas de nieve más largas del mundo), cuenta con una iglesia de hielo, varias salas de esculturas de hielo temáticas, un bar de hielo con tres salones de hielo y, por supuesto, el hotel con sus habitaciones de hielo. Todo esto, como os hemos dicho, dentro de un edificio construido completamente con hielo y nieve, sin la ayuda de ningún otro material. Ya al aire libre, hay varias zonas de toboganes de nieve de varios tipos, un escenario para actuaciones y un mirador desde el que contemplar una vista panorámica del complejo y del mar helado.
La iglesia de hielo
La iglesia de hielo es bendecida cada año y en ella se celebran bodas y bautizos. Está abierta a todas las religiones y gente de todo el mundo viene para hacer su boda más especial. Y es que no le falta de nada, ya que tiene un altar de hielo, con su correspondiente banco para los novios y multitud de bancos para todos los asistentes a la ceremonia (hasta cien, según dicen en el hotel).
Iglesia de hielo.
Salas de esculturas
Estas salas son uno de los puntos fuertes del castillo. Cada sala está tematizada y contiene espectaculares esculturas de hielo relacionadas con la temática en cuestión. Casualidades de la vida, este año una de las salas estaba dedicada a los Angry Birds, como podréis imaginar, nuestra cámara echaba humo con tanta foto.
Bar y restaurante de hielo
El bar se encuentra en otra sala, también tematizada y se extiende en dos salas comedor/cafetería contiguas con sus propias temáticas. Todo es de hielo, desde los bancos y mesas para sentarse, hasta la propia barra del bar. Sin embargo, por una de esas paradojas de la vida, no es posible pedir una bebida con hielo en el bar de hielo, ya que, palabras textuales, "no tenemos hielo". Las bebidas calientes y las alcohólicas son las más solicitadas en este bar. Si quieres comer o cenar, es necesario hacer la reserva un par de días antes, para que puedan prepararlo todo, ya que no es un restaurante tradicional (recuerda que todo está hecho con hielo, incluso el almacén/cocina).
Bar de hielo.
Comedor del restaurante de hielo.
El hotel
El hotel de hielo de Kemi se han alojado miles de personas a lo largo de todos estos años, procedentes de una gran variedad de países. En nuestro caso, fuimos veintidós los huéspedes en esa noche, de lugares tan variados como Turquía, Francia o España. Las habitaciones no son ostentosas como puede suceder en otros hoteles, ya que cuentan básicamente con camas y lámparas (de hielo, claro).
Pasillo del hotel de hielo.
Nuestra habitación.
Exteriores
La zona al aire libre del castillo (pero dentro de las murallas) es la zona de juegos donde se pueden ver los espectáculos, conocer a las mascotas del castillo (dos bolas de nieve andantes), contemplar las vistas desde lo alto del mirador (también de nieve, claro) y tirarse por los diversos toboganes, utilizando una especie de trineos o unos flotadores.
Toboganes de nieve.
Curiosidades
Hemos dicho que los asientos son de hielo. Sin embargo, no hay riesgo de pasar frío, ya que encima de cada uno de esos asientos hay una piel de reno que protege del contacto con el frío hielo.
El hotel tiene detectores de humos y hasta extintores. Sí, habéis leído bien. A pesar de que todo el edificio es de hielo y de que las pocas cosas que no lo son (sacos de dormir, etc.) son completamente ignífugas, la ley finlandesa exige que todo hotel (independientemente de la naturaleza de su material de construcción) debe tener detectores y extintores. Y en eso de seguir las leyes, los finlandeses son muy estrictos.
Extintor del hotel de hielo.
Junto al edificio de hielo hay una gran cabaña de madera en donde se encuentra la recepción, la tienda de regalos, una cafetería-restaurante y un salón donde descansar y recuperarse del frío. Y ahora sí, en esta cabaña sí que podrás encontrar hielo para tu bebida.
Ranua es un municipio finlandés de algo de más de cuatro mil habitantes, que se encuentra a una hora en autobús de Rovaniemi. Ranua es conocido por su zoo de animales árticos. Los animales están en un entorno natural, de una forma similar a como se encuentran los animales autóctonos aragoneses en la Cuniacha. Dado que hay comunicación directa entre Rovaniemi y el zoo, aprovechamos nuestra visita a la capital de la Laponia finlandesa para desplazarnos a conocer estas especies tan diferentes a las que estamos acostumbrados.
El zoo de Ranua.
El zoo, como hemos dicho, cuenta con especies de las zonas más frías. El zoo abre todo el año, por lo que la experiencia es muy diferente en función de la época en la que se visite, ya que la actividad de los animales también es diferente. En nuestro caso, os vamos a contar nuestra experiencia allí, es decir, cómo es el parque en invierno.
Al llegar al zoo, te dan un mapa con una ruta que marca el recorrido para no perderse nada. El recorrido comienza con todo tipo de mamíferos de pequeño tamaño y aves, para ir pasando a animales de mayor tamaño y agresividad, acabando con renos y animales similares. Entre las diferentes especies hay que destacar la gran variedad de búhos que tienen, siendo el búho nival el que más nos gustó.
Búho nival.
Uno de los atractivos más importantes del zoo son, cómo no, los osos. Aunque en nuestro caso no pudimos disfrutar de los osos pardos, los autóctonos de Finlandia, ya que estaban hibernando, sí que pudimos disfrutar de los osos polares. Una curiosidad es que en noviembre de 2011 nació un nuevo oso polar en el zoo, llamado por votación Ranzo (tras mil setecientas sugerencias).
Ranzo con su madre Venus.
Otros atractivos del zoo son los lobos, los zorros, los linces y, por supuesto, los renos y los alces, lo más típico de estas tierras. Además, a lo largo del recorrido se pueden encontrar zonas de descanso con barbacoas y juegos para los más pequeños.
Reno.
El zoo cuenta, además, con otras actividades adicionales, como trineos para los más pequeños, un iglú, motos de nieve y recorridos en trineos tirados por huskies. El pack completo para pasar un gran día en familia.
Rovaniemi es conocida como la capital de la Laponia finlandesa. A pesar de no ser una ciudad especialmente grande, es un destino turístico muy atractivo, gracias a la gran variedad de actividades que se ofrecen en la misma y en sus alrededores. No importa la estación del año que se escoja para visitar la ciudad, siempre hay algo interesante que hacer. De hecho, según ellos mismos dicen, hay ocho estaciones diferentes a lo largo del año en aquellas tierras, por lo que cada visita puede ser muy diferente en función de la época del año en que se realice. En esta entrada nos vamos a centrar en la ciudad propiamente dicha.
El aeropuerto de Rovaniemi es también el aeropuerto oficial de Papá Noel. A pesar del gran tráfico que soporta (396.825 pasajeros en 2011, según Finavia), no es un aeropuerto muy grande. Uno de los principales problemas del aeropuerto es que no tiene comunicación con la ciudad mediante autobús, por lo que el taxi o los "shuttles" que van a los hoteles (ojo, que también son de pago) son las únicas opciones si no se dispone de coche propio. Sin embargo, hay una cosa que nos encantó: las cintas de recogida de equipaje están decoradas con motivos navideños y animales de tierras nórdicas.
Cinta de recogida de equipaje en el aeropuerto de Rovaniemi.
Como ya hemos dicho, Rovaniemi no es una ciudad especialmente grande y, por lo tanto, tampoco tiene grandes monumentos que visitar. El principal atractivo turístico de la ciudad puede que sea Arktikum, que es un museo y centro de ciencias en el que se puede descubrir el modo de vida de la Laponia finlandesa.
El edificio más representativo (sin contar el Arktikum), es la iglesia luterana. Este edificio, cuya construcción se acabó en el año 1950, cuenta con un gigantesco fresco (llamado La fuente de la vida) de catorce metros de altura en el muro del altar.
Iglesia Luterana de Rovaniemi.
El puente Jätkänkynttilä es otro de los elementos más representativos de la ciudad. El puente cruza el río Kemijoki, el río más largo de Finlandia.
Puente Jätkänkynttilä.
La vida parece concentrarse en unas pocas calles del centro de la ciudad. Una calle peatonal (Koskikatu) cruza la Plaza de Lordi (sí, ese grupo de música heavy que sorprendió en 2006 al ganar Eurovisión) y actúa como eje principal de la vida en la ciudad. En esa zona es fácil encontrar restaurantes, centros comerciales, bares, cafeterías y clubes nocturnos.
Koskiskatu.
Por último, queremos mencionar una de las cosas que más nos gustó de la ciudad. Rovaniemi cuenta con la zona de juegos dedicada a los Angry Birds más grande del mundo. En pleno centro de la ciudad los más peques pueden disfrutar de lo lindo en este parque en el que pájaros y cerdos campan a sus anchas. El parque cuenta con toboganes, estructuras tipo castillo, tirolina, campo de fútbol... Un sin fin de elementos que hacen que los niños (y los no tan niños) disfruten a lo grande.
Hoy comenzamos una serie de entradas relacionadas con Rovaniemi (Laponia finlandesa) y cercanías aprovechando que hemos hecho una escapadita a estas tierras. Y para comenzar esta serie, qué mejor que hablar de Papá Noel, ahora que se acercan las navidades.
Santa Claus Village.
Si el año pasado os contamos la visita de Papá Noel a Helsinki, este año toca contar nuestra visita a su residencia oficial. Santa Claus Village es el punto de encuentro con Papá Noel. Es un pueblo que los elfos crearon para permitir que todo el mundo pueda conocer en persona a Papá Noel y, a la vez, preservar la privacidad de su casa en el monte llamado Korvatunturi. Este pueblo está situado en pleno Círculo Polar Ártico (de hecho, atraviesa el pueblo) y muy cerca de Rovaniemi (a unos ocho kilómetros). Se puede llegar fácilmente en coche, taxi, o con el autobús de Rovaniemi número ocho. En nuestro caso, la llegada fue un tanto peculiar, ya que llegamos en trineo tirado por renos.
Llegando a Santa Claus Village en trineo.
El edificio más importante del poblado es la oficina de Papá Noel, en la que puedes conocer en persona a Papá Noel y hacerte una foto con él. Eso sí, sólo foto oficial (por el "módico precio" de veinticinco euros en su versión básica) y nada de foto con tu propia cámara. Pero aún así no deja de ser algo que hay que hacer una vez que estás allí. Y como todo el mundo quiere conocerle, la fila puede ser muy larga, tanto que si no llevas reserva con más de dos semanas de antelación puedes llegar a quedarte fuera si hay demasiada gente.
Papá Noel te espera detrás de la puerta.
Además de la oficina para conocerle, también está la oficina de correos oficial de Papá Noel. En ella puedes escribir cartas y postales para enviar a tus familiares y amigos con sello y matasellos de la mismísima oficina de correos oficial. El precio no es muy elevado (ochenta céntimos por sello y precio variable por postal), aunque si quieres asegurarte que llegue para Navidad, hay que pagar un extra de siete euros.
Escribiendo cartas.
Como hemos dicho, el Círculo Polar Ártico cruza el pueblo y para señalizarlo, hay unos postes que recorren el pueblo con una línea luminosa que indican el lugar por donde pasa. Además de estas luces, hay muchas otras, procedentes de los árboles de Navidad y otros elementos decorativos. Y, como no podía ser de otra forma, también hay dos muñecos de nieve gigantes a ambos lados de la oficina de Papá Noel.
Círculo Polar Ártico.
Además de todo lo anterior, también se pueden encontrar, como no, tiendas de souvenirs de todo tipo, restaurantes y cafés. Y, por si el entretenimiento fuera poco, también hay otras actividades, como esculturas de hielo, cabañas con hogueras para entrar en calor o pistas para tirarse con trineos. En resumen, un lugar para que toda la familia pase un rato agradable.
Espoo y Vantaa son dos ciudades finlandesas situadas a las afueras de Helsinki. Estas ciudades se podrían considerar como las ciudades dormitorio españolas. No obstante, la gente local se siente muy orgullosa de su procedencia y no se consideran ciudadanos de Helsinki.
Ambas ciudades pertenecen al área metropolitana de Helsinki, por lo que el transporte público de la capital llega hasta ambas ciudades, haciendo muy fácil la vida para aquellos que viven allí y trabajan en Helsinki. Los precios de los transportes entre ciudades, eso sí, no son los mismo que dentro de cada ciudad. La vida en estas ciudades suele ser diferente de la vida de la capital. Aquí lo que se busca es el convivir con la naturaleza, por lo que las construcciones suelen estar hechas de tal forma que se respete lo máximo el medio ambiente. De este modo, los edificios suelen estar separados entre sí por abundante vegetación y amplios espacios naturales.
Espoo es la segunda ciudad más poblada de Finlandia. En Otaniemi (distrito de Espoo) se encuentra la Universidad Politécnica de Helsinki (que pertenece a la Universidad de Aalto), lugar del que salen la gran mayoría de futuros trabajadores de Nokia. El campus cuenta con las escuelas de tecnología química, ingeniería eléctrica, ingeniería y ciencias. Y es precisamente en Espoo donde se encuentra la sede central de Nokia, uno de los buques insignia del país. Está planificado que en los próximos años el metro de Helsinki llegue hasta algunas zonas de esta ciudad. Espoo es la cuna de los videojuegos finlandeses y es aquí donde se encuentran las sedes centrales de la mayoría de estas compañías, como es el caso de Remedy Entertainment y de la popular Rovio, creadora de Angry Birds. Dejando a un lado la ciudad, en Espoo también se encuentra el parque nacional Nuuksio, un lugar para escaparse y vivir la naturaleza que tanto gusta en Finlandia.
Edificio principal de la Universidad Politécnica en Otaniemi (edificio diseñado por Alvar Aalto).
Vantaa es una ciudad un poco más pequeña que Espoo, pero aún así es la cuarta ciudad más poblada de Finlandia. El conocido como aeropuerto de Helsinki se encuentra en Vantaa, aunque la distancia al centro de Helsinki no es muy grande y se puede acceder al mismo en unos treinta-cuarenta minutos en autobús. Es por ello que aquí se encuentran las sedes centrales de las compañías aéreas finlandesas.
Esta entrada es una extensión de la entrada que hablaba de barcos "crucero" desde Helsinki. En este caso os vamos a hablar del barco que une la capital finlandesa con la ciudad de San Petersburgo, en Rusia.
El trayecto dura catorce horas y se realiza por la noche, al igual que el barco que va a Estocolmo. A diferencia de este último, el barco que navega a tierras rusas no es un barco de fiesta non-stop. El alcohol es retenido a la entrada del barco y devuelto a la salida (o al menos eso asegura el panfleto informativo). Pero eso no significa que no haya alcohol a bordo, ya que se sirve en los diferentes bares y se vende en el supermercado del barco (aunque no en las cantidades industriales de los otros barcos). A pesar de eso, el ambiente es mucho más familiar que en el barco de Estocolmo.
El supermercado del barco es mucho más pequeño que el de los anteriores barcos. Por contra, tienen servicios adicionales que no existen en los otros, como un casino, una sala de cine o una pequeña piscina cubierta. Nos resultó curioso que pese a que nuestro viaje en barco a Estocolmo fue en noviembre y el viaje a San Petersburgo fue en pleno verano, había mucha más gente en el primero. O al menos, esa era la sensación que daba, puede que la gente estuviera encerrada en sus camarotes en el segundo viaje.
En la cubierta hay una terraza con bar y hasta tumbonas. Si vas con el buen tiempo, merece la pena pasar por allí y relajarse tomando algo o viendo la puesta de sol en el horizonte. A pesar de estar en alta mar no hace frío y se puede estar en manga corta tranquilamente. Cuando cae la noche, los espectáculos dentro del barco son de interés, ya que suelen tener temática rusa, desde canciones hasta espectáculos de baile y de variedades. Estos espectáculos están más trabajados que los del barco a Estocolmo. Eso sí, había ratos en los que el hilo musical que suena por las zonas comunes del barco tenía canciones en español.
Este barco tiene un acuerdo mediante el que se puede visitar San Petersburgo sin la necesidad de un visado para entrar al país, ya que la estancia es menor de 72 horas. A cambio exigen, eso sí, contratar el billete de un autobús (shuttle) que te acerca al centro de la ciudad.
Para entrar a Rusia se requieren varios trámites, pero si viajas en este barco es fácil seguir los pasos. Tienes que llevar siempre contigo el billete del barco, el justificante del hotel (para comprobar que no vas a estar más de dos noches en la ciudad) y, por supuesto, el pasaporte (no vale el DNI, ¡estamos saliendo de la Unión Europea!) que tiene que tener una validez de al menos seis meses posteriores a la visita a Rusia. Además, al hacer el check-in antes de subir al barco te dan dos tarjetas (una de llegada y otra de salida) y un papel a rellenar por duplicado. Al llegar a la aduana en Rusia hay que entregar la tarjeta de llegada y uno de los papeles ya cumplimentados. Al salir del país, de nuevo en la aduana, hay que entregar la tarjeta de salida y el otro papel. ¡No confundir la llave del camarote del barco con las tarjetas de entrada y salida!
Hoy os vamos a hablar de una ciudad que visitamos hace poco y que es una de las más importantes de Finlandia. Nos referimos a Turku.
Plaza de Turku.
Turku es la ciudad más antigua de Finlandia y la quinta ciudad en número de habitantes. Fue la capital de Finlandia cuando se encontraban bajo el dominio sueco. Cuando Finlandia pasó a pertenecer a Rusia, Helsinki fue designada como nueva capital de Finlandia, ya que se encontraba más cerca de Rusia, al contrario de lo que sucede con Turku, muy próxima a Suecia. Al igual que sucedió con Porvoo, Turku sufrió un gran incendio en 1827 que arrasó con la ciudad.
Hoy en día Turku es una ciudad cultural con un gran ambiente universitario y de investigación. Debido a ello, en 2011 compartió, junto con Tallín, la capitalidad europea de la cultura. La oferta cultural es inmensa, con multitud de museos, galerías de arte y festivales musicales.
En el plano turístico, hay dos monumentos principales que destacan en la ciudad. El primero de ellos es la catedral, situada junto a otro de los encantos de la ciudad, el río Aura. Esta catedral, construida en varias etapas, es conocida como la iglesia madre de la Iglesia Luterana de Finlandia y considerada como el monumento más valioso de la arquitectura finlandesa.
Catedral de Turku.
El segundo monumento es el castillo medieval. El castillo es muy popular en Finlandia y es lugar de numerosas recreaciones de guerras medievales. Dentro del castillo se puede encontrar, entre otras cosas, una pequeña capilla muy popular para la celebración de bodas y un espacio dedicado como museo para obras itinerantes. El día que estuvimos visitando el castillo había una exposición acerca de videojuegos, juegos de rol y muñecos y muñecas.
Castillo medieval de Turku.
Naantali
Siguiendo los consejos de nuestra amiga Zuzana, que conoce bien la zona, a la vez que visitamos Turku fuimos a visitar Naantali, una ciudad costera que nos dejó enamorados. Al no tener referencias previas de la ciudad, todo lo que íbamos viendo nos dejaba un poco más sorprendidos.
Una calle de Naantali.
El pasear por las calles de la parte vieja de la ciudad, con sus casas de madera, te envuelve en un ambiente encantador, similar a lo que sucede en Porvoo. Un buen lugar para realizar una parada son los restaurantes situados a la orilla del mar, todo un lujo poder disfrutar de una comida o un café con esas maravillosas vistas.
Además de su encanto en sí mismo, Naantali posee otros atractivos como Moomin World, el parque temático dedicado a los Moomin, o el mayor Spa de los países nórdicos. El hecho de que en esta ciudad se encuentre la residencia oficial de verano del presidente de Finlandia ya deja entrever que es un buen destino vacacional.
Helsinki tiene conexiones con Europa a través de tierra, mar y aire. Sin embargo, a menos que vengas de Rusia o Tallín, lo más cómodo será utilizar el avión. Hay varios vuelos procedentes desde España que llegan a Helsinki, aunque la mayoría de ellos lo hacen mediante escala. Nosotros hemos utilizado siempre el vuelo directo Madrid-Helsinki con Finnair, cuya duración es de unas cuatro horas o cuatro y veinte, según el día. Sea como sea, todos los vuelos llegan al aeropuerto de Helsinki-Vantaa, a unos 19 kilómetros del centro de Helsinki. Los vuelos internacionales llegan a la terminal 2, mientras que los vuelos nacionales lo hacen a la terminal 1.
Para poder llegar al centro de la ciudad, hay que utilizar la carretera, ya que no existen trenes que comuniquen el aeropuerto con la capital (actualmente se está construyendo una línea de tren que realice este recorrido, pero no estará operativa hasta 2014). Por lo tanto, las opciones son tomar un taxi (unos 30-40€), un taxi compartido (a partir de 30€/2personas), o autobuses (entre 4 y 6€). Por supuesto, todos estos precios son orientativos y es mejor asegurarse antes de utilizar el servicio.
Hay varios servicios de autobuses. El más fácil de encontrar es el autobús que fleta Finnair, ya que se encuentra nada más salir de la terminal y está sincronizado con los vuelos de la compañía, por lo que si vuelas con ellos, cuando salgas vas a tener uno esperando casi seguro. El precio del autobús es de 6.20€ y realiza paradas intermedias útiles para ir a algunos hoteles y una parada final en la estación central de trenes (Central Railway Station o Rautatientori).
La segunda opción en cuanto a autobuses, es el autobús urbano. El número 615 y sus variantes (615K, 615T, 615N) unen el aeropuerto con el centro de Helsinki. Dependiendo de qué variante de 615, el recorrido puede durar entre cuarenta minutos y una hora. El precio del billete es de 4.50€ y permite hacer transbordo durante el tiempo marcado en el billete con otros transportes una vez que se ha llegado a Helsinki. Este autobús cuenta con numerosas paradas a lo largo de la ciudad, siendo la última, de nuevo, la estación central de trenes. En horario nocturno el autobús 615 es reemplazado por el 620N, conectando también el aeropuerto con la estación central.
El resto de autobuses urbanos tienen diferentes trayectos y lugares de finalización, por lo que si uno no es experto, mejor utilizar las opciones comentadas anteriormente.
Aquí os dejamos un mapa (hacer click en el mapa para ver más grande) para facilitaros la localización de las paradas de autobús si llegáis a la terminal 2. Nada más salir por la puerta del aeropuerto (flecha verde en el mapa) uno se encuentra de frente la dársena de Finnair (en azul en el mapa) y muy cerca la dársena número 21, que es donde comienza su ruta el autobús 615 y sus variantes (en rojo en el mapa).